24 de diciembre de 2016

Programas que sostienen la escuela pública, en riesgo de desaparecer

Dirigentes de Ctera y Amsafé advierten sobre la desresponsabilidad del Estado sobre estos proyectos sociales

Dirigentes de Ctera y Amsafé advierten sobre la desresponsabilidad del Estado sobre estos proyectos sociales
Orquestas y coros infantiles, ajedrez escolar, entrega de libros, distribución de netbooks, tutorías son parte de los programas nacionales que desde hace un año sufren un vaciamiento sistemático por parte del Estado nacional. Se trata de proyectos creados para promover la inclusión y la igualdad educativas, además de los acordados en paritarias para la formación docente. La integrante de la Escuela Marina Vilte de Ctera Silvia Almazán y el secretario de Prensa de Amsafé provincial, Javier Almirón, aseguran que estas decisiones políticas vulneran la educación pública.
A principio de año las orquestas infantojuveniles alertaron sobre lo que finalmente pasó: el Estado nacional comenzó a desprenderse de este proyecto distinguido por su calidad y capacidad de inclusión social. Santa Fe no quedó al margen: sus profesores sostuvieron (y sostienen) la iniciativa sin cobrar durante largo tiempo, o bien cobrando a destiempo los muy bajos salarios fijados por contratos, como ocurrió también este mes, cuando al cierre de esta edición aún no habían percibido lo que corresponde a noviembre, a pesar de que los fondos nacionales para este pago ya fueron transferidos a la provincia, tal como detalló Almirón.
También están en riesgo de desaparecer otros programas iguales de valiosos, vinculados con la alfabetización, la ciencia, la enseñanza solidaria, el deporte y los centros de actividades juveniles (CAJ) e infantiles (CAI), entre otros. Silvia Almazán, también secretaria de Cultura y Educación del Suteba, explica el valor de estos proyectos: “Los programas socioeducativos fortalecen el trabajo de las escuelas, acompañan para garantizar las trayectorias escolares. Trabajan en barriadas y comunidades muy humildes donde es fundamental la presencia del Estado, a través de la escuela. Hace poco, en una de las movidas de los padres, decían que son la opción para darle continuidad al tiempo escolar, de lo contrario los chicos estarían en la calle o en otro circuito que los aleja de la escuela”.
No renovar contratos, despedir profesores y hasta pagar con varios meses de atraso son algunas de las maneras que el Ministerio de Educación y Deportes de la Nación, a cargo de Esteban Bullrich, planificó para soltarles la mano a estos programas. Esta lógica tiene su correlato en la formación docente y en los temas decisivos al sistema educativo, como el Programa de Educación Sexual Integral (ESI), seriamente afectado. También ya es conocido el avance sobre el Programa Nacional Nuestra Escuela. Almazán recuerda que se trata de una conquista acordada en paritaria nacional, donde se reconoce por primera vez que “la formación en ejercicio es constitutiva del trabajo docente”. Y señala que “ahora son trece los postítulos de Nuestra Escuela que se cerraron, por la cesantía de los trabajadores”.
En consonancia con este reclamo, entre otros educadores que se manifestaron, la Asociación de Profesionales de la Orientación de la República Argentina (Apora) expresó su preocupación por el cierre del curso “Orientación vocacional en la escuela secundaria: Dar PIE, pensar, intercambiar, elegir”, el único que hasta el momento había desarrollado Educación de la Nación “como política pública en el campo de la orientación vocacional”.
La perspectiva para 2017 no es nada alentadora, según explica Almazán, “por la no reapertura de la paritaria nacional para tratar salario y avanzar en derechos laborales, y por la subejecución del presupuesto educativo que afecta a los programas socioeducativos”.
“La decisión política es la disminución del presupuesto que implica una desresponsabilidad del Estado en materia de educación”, anticipa la dirigente de Ctera sobre la transferencia de responsabilidades a las provincias, municipios y el sector privado. Una definición que implica la imposición de “lógicas mercantilistas y neoliberales de la educación”.
En Santa Fe
La opinión del secretario de Prensa de Amsafé provincial, Javier Almirón, va en ese mismo sentido de rescatar la relevancia de estos programas y denunciar el abandono del Estado. Suma en sus declaraciones cómo se refleja esta problemática en Santa Fe.
Entre los casos emblemáticos que menciona está el de las tutorías académicas, creadas y financiadas por la Nación dentro del Plan de Mejoras Institucional, y orientadas a la escuela secundaria. Ante la desfinanciación, este año dejaron de funcionar en la provincia. Sólo se aplicaron en marzo. La falta de este recurso repercutió en las aulas del secundario pero también en programas provinciales, por ejemplo, en el Plan Vuelvo a Estudiar que aplica el Ministerio de Educación a cargo de Claudia Balagué. “Este plan se inició con las tutorías, al caerse termina siendo lo que es hoy: no da respuestas a la reincorporación de alumnos a las escuelas”. El dirigente de Amsafé dice que otra consecuencia de la falta de estos profesores es el crecimiento de la versión virtual del Vuelvo a Estudiar.
En el caso de los talleristas de los CAJ y CAI, se logró que recién entre agosto y septiembre pasado cobraran y se los reintegrara a las propuestas que desarrollaban. “Pero se perdió un tiempo muy valioso, y en el medio, muchos docentes debieron buscar otros espacios de trabajo”, remarca Almirón.
El Programa Conectar Igualdad no pasa mejor suerte. Estaba prevista la entrega de 600 mil netbooks para este año, solo fueron cien mil en todo el país y correspondientes a un remanente del año anterior. “No es sólo la distribución el problema, sino también el mantenimiento de las que ya están en uso. Es una situación muy irregular, porque se desfinanció la administración de redes, los administradores no cobran”, dice Almirón.
“Desde la Secretaría de Gestión Territorial de Educación provincial (a cargo de Federico Paggi) aseguran que se han realizado todos los reclamos”, dice el dirigente de Amsafé al ser consultado sobre la respuesta de la provincia a estas demandas. Sin embargo, pone en duda ese esfuerzo oficial al recordar cómo ejemplo que los trabajadores de las orquestas siguen cobrando a destiempo.
Almirón comparte su preocupación por la pérdida de estos proyectos y la falta de reacción oficial del Gobierno de Santa Fe para sostenerlos: “Son programas que aportan integración al barrio, trabajan para vincular el espacio público hasta en los lugares más complicados. Apuestan a la inclusión, la retención de matrícula y la promoción de derechos”.
Marcela Isaías
Las orquestas infantiles cumplen un rol decisivo para la integración social y educativa.

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