24 de agosto de 2016

Juegos Olímpicos: La denuncia cruzó la meta

El atleta etíope Feyisa Lilesa llegó en segundo lugar en el maratón de Río con los brazos en cruz para alertar que podrían matarlo al regresar a su país por conflictos étnicos.

Lilesa no se va a encontrar con ningún problema por su posición política”, aseguró el vocero del gobierno de Etiopía Getachew Reda al querer aquietar las aguas tras los Juegos Olímpicos de Río 2016. El domingo pasado el maratonista africano Feyisa Lilesa, de 26 años, había cruzado la meta con los brazos levantados sobre su cabeza como si estuviera esposado, en protesta contra la represión que existe en su país contra la etnia oromo a la que pertenece (ver aparte). Uno de los gestos más políticos de los Juegos y que dejó en segundo plano a la medalla de plata que ganó el atleta, tanto como a su rendimiento: corrió 42 kilómetros en 2 horas, 9 minutos y 54 segundos. Por las dudas, Lilesa, su mujer y sus dos hijos siguen en Brasil con un visado de sólo 70 días y a la espera de que un grupo de abogados de la comunidad etíope en Estados Unidos lo ayuden a formalizar una solicitud de asilo en el consulado norteamericano. El atleta podría ser objeto de sanción por parte del Comité Olímpico Internacional, pues la regla 50 de la Carta Olímpica prohíbe manifestaciones o protestas políticas. “En Etiopía los oromo somos reprimidos por el gobierno. Nos matan y nos encarcelan, somos sospechosos por el simple hecho de ser oromo. Tengo parientes presos y llevaré la protesta de mi gente allí donde vaya”, denunció el deportista en un inglés de pronunciación rudimentaria pero de sentido contundente. Durante la ceremonia de premiación, repitió el gesto y declaró luego, en conferencia de prensa, que temía regresar a su país después de la protesta. El gesto de la “x” se volvió un símbolo en las movilizaciones de los oromo. De acuerdo con la organización defensora de los derechos humanos Human Rights Watch, las fuerzas de seguridad de Etiopía asesinaron a más de 400 manifestantes de esa etnia. Las autoridades etíopes, sin embargo, niegan las acusaciones. Y también afirman que Lilesa será recibido como un héroe de regresar al país. Al menos eso dijo Reda, en conversación con un medio estatal etíope. “Después de todo es un atleta que aseguró una medalla de plata para su país”, agregó el funcionario. Los medios de comunicación estatales, sin embargo, no mostraron las imágenes del atleta cruzando la meta. Y según la agencia de noticias AP muchos de los que estaban viendo el maratón en vivo en Etiopía ovacionaron a Lilesa, pero cuando vieron su gesto en cruz se silenciaron. Según el corresponsal de la BBC en la vecina Kenia, Emmanuel Igunza, Feyiza fue calificado por los africanos como el atleta más valiente de los Juegos Olímpicos de Río por la protesta. Lilesa se convirtió en el hombre más joven en completar un maratón en menos de 2 horas y 6 minutos, en 2010 en Rotterdam. Su mejor marca en 2012 (2h 04m 52s) lo colocó entre los diez maratonistas más rápidos de la historia. Ganó en Dublín, en 2009; en Xiamen, en 2010, y fue bronce en el Mundial de 2011. La lucha de los oromo por los derechos humanosLa etnia a la que pertenece Lilesa es de mayoría cristiana, una de las más numerosas de África y también de las más castigadas. Con más de 30 millones de habitantes entre Etiopía, Kenia y Somalía , comenzó en noviembre pasado manifestaciones contra el gobierno de Hailemariam Desalegn (en el poder desde 2012). Una brutal represión policial acabó con la vida de un millar de personas y encarceló a disidentes. Los oromo le reprochan al gobierno de Adis Abeba (capital de Etiopía) el nulo respeto por los derechos humanos y la injusta distribución de la riqueza. La Unión Europea y las Naciones Unidas condenaron públicamente la represión. Estados Unidos lo hizo de manera más tibia. La Oromia es una botín codiciado: por allí se extienden ríos que abastecen al Cuerno de Africa con energía hidroeléctrica, se produce un 80% de las exportaciones de café, es rica en oro, mármol, platino, níquel y hierro y se cría el 75% del ganado de Africa oriental.

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