31 de agosto de 2016

Hallan en el sur del país el fósil de un extraño reptil volador

Corresponde a la especie de los pterosaurios, que vivió hace 170 millones de años. Los restos están excepcionalmente bien conservados.

Unos restos fósiles en excelente estado de preservación hallados en Chubut han permitido a los científicos descubrir una nueva especie de pterosaurio del Jurásico Inferior (hace entre 176 y 200 millones de años).Los restos incluyen una caja craneana magníficamente conservada y sin triturar y corresponde a un reptil que volaba como las aves actuales pero hace 170 millones años, y plantean un enigma de la evolución de esa especie.”Este hallazgo es importante porque revela una de las etapas menos conocidas de la evolución de los pterosaurios y demuestra cuánto nos queda por conocer del Jurásico en el hemisferio sur”, dijo a Télam Diego Pol, investigador del Conicet y miembro del Museo de Egidio Feruglio de Trelew.Se trata del más antiguo reptil volador preservado que se haya conocido y, a su vez, el registro fósil del grupo de pterosaurios más antiguo para la Argentina, cuya investigación fue publicada recientemente por la revista científica Peer J.Pol describió que “el cráneo estaba tan bien preservado que hemos podido reconstruir la cavidad cerebral y comprender las modificaciones que tuvo ese órgano de los pterosaurios como adaptación al vuelo”.El estudio del Allkaruen Koi, nombre tehuelche con que se bautizó al fósil que significa “cerebro antiguo de la laguna”, muestra la evolución que tuvo su cerebro, más parecido al de las aves actuales (con quienes no tienen vinculación evolutiva), que a los de reptiles primitivos, como cocodrilos o la mayoría de los dinosaurios.El hallazgo se hizo en la localidad de Cerro Cóndor, a la altura del río Chubut, en los sedimentos de lo que fue el fondo de una gran laguna en el comienzo de la separación de América con Africa.El neurocráneo —formado por huesos que rodean al cerebro—, las mandíbulas y las vértebras del cuello, permite observar el aumento de las áreas cerebrales relacionadas con el aprendizaje (hemisferios cerebrales) y un aumento en la capacidad visual (lóbulos ópticos).Se trata de una especie de estadio intermedio que muestra cómo fue la evolución del cerebro en este grupo de reptiles a lo largo del Mesozoico, período conocido como la era de los reptiles.El grupo de los pterosaurios, reptiles de cabezas elongadas con crestas y, en algunos, colas como dragones, tenían un “dedo” súperlargo que unía una membrana entre el brazo y su cuerpo formando un ala que recuerda el ala de los murciélagos.Estos extraños reptiles son tan viejos que la raíz de sus ancestros se encuentra en el origen de todos los reptiles conocidos.Además de Pol y dos paleontólogos alemanes, participaron de la investigación Laura Codorniú, de la Universidad de San Luis, y Ariana Paulina-Carabaja, del Instituto de Investigaciones y Biodiversidad de Bariloche, y miembro del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet). reptil2.jpgEl investigador Diego Pol.

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