02 de mayo de 2016

Diego Osella logró frenar la caída de Newell’s y lo sacó de perdedor

Antes del arribo del DT la Lepra era un equipo frágil en lo anímico y lo futbolístico. No podía sacar la cabeza del pozo y sufría tanto ante los rivales de fuste como frente a los de menor valía.

Bien puede decirse que con la llegada de Diego Osella, Newell’s cortó la malaria en cuanto a resultados y al menos salió de perdedor. Antes del arribo del DT de Acebal la Lepra era un equipo demasiado frágil en lo anímico y lo futbolístico. No podía sacar la cabeza del pozo y sufría tanto ante los rivales de fuste como frente a los de menor valía. Los rojinegros literalmente estaban sin brújula dentro de la cancha, eran apenas un manojo desperdigado de buenas intenciones, el físico no les respondía y encima cada vez que llegaba la hora del clásico significaba un martirio para los hinchas. En este contexto de urgencias asumió Osella y de a poco, con trabajo, perfil bajo, ideas claras, un nuevo dibujo táctico más utilitario y la premisa de ir creciendo paso a paso, al menos los del Parque se pusieron de pie y, sin tirar manteca al techo, ahora hay un equipo competitivo, que sabe lo que quiere y se sacó el traje de "perdedor".

Osella tomó un fierro caliente en pleno año electoral y sabe que indudablemente se está jugando su continuidad en cada fecha. Por eso su única carta pensando a futuro es que Newell’s pueda terminar el semestre lo más dignamente posible. Y en este sentido consiguió algunas cosas interesantes, que le abren cierto crédito de cara a lo que viene. Al menos el equipo ahora tiene una idea clara, está concebido de atrás hacia adelante, juega con doble cinco (Diego Mateo y Jalil Elías), prioriza defender el arco como primera medida y luego trata de ir hacia adelante con velocidad soltando a los laterales (Luis Advíncula y Emanuel Insúa). E intenta encontrar lucidez en tres cuartos en base al oficio del Gato Formica y Maxi Rodríguez. Pero está claro que el punto flaco todavía está en la generación de opciones de gol y por ende en la efectividad en las redes contrarias.

Para resumir se puede decir que Newell’s es un equipo que se está acostumbrando a jugar sin arcos. Y es valioso olvidarse del propio, ya que hace cuatro fechas que a Luciano Pocrnjic no le convierten (ver página 5), pero el riesgo está en dejar de embocar el arco de enfrente. Aquí hay que decir que la Lepra en los últimos cuatro juegos sólo anotó el gol del pibe Héctor Fértoli ante Huracán, demasiado poco para intentar ganar los partidos.

Este ciclo de Osella tiene nueve partidos, con siete empates, una derrota (ante el líder absoluto Lanús) y una victoria frente al Globo en el Coloso. Números que hablan de una regularidad en cuanto a perder poco, pero que también reflejan que las victorias son insuficientes, escuálidas, y eso hay que corregirlo pronto.

Hasta acá Osella recuperó la línea de flotación de un equipo que hacía agua. Y su misión como piloto de tormenta hasta el final del semestre será tratar de vencer a los tres rivales que tiene por delante en el torneo de transición: Defensa y Justicia, Temperley y Atlético de Tucumán. Además está el compromiso de Copa Argentina, el jueves 12 de mayo, ante Sansinena de Cerri, en la cancha de Sarmiento de Junín. En esta recta final Osella se juega mucho de su continuidad. Lo que ya logró es la tranquilidad de que con lo que tuvo a mano logró salir adelante.

Siete sin derrotas

El equipo de Diego Osella lleva 7 partidos sin derrotas, con un triunfo ante Huracán (L) 1-0 y 6 empates: Atlético de Rafaela (L) 1-1, Tigre (V) 3-3 después de ir perdiendo 3 a 0, Aldosivi (L) 1-1, Argentinos (V) 0-0, Rosario Central (L) 0-0 y Estudiantes (V) 0-0. Hacía 1 año y 7 meses que Newell’s no tenía una racha de tantos partidos sin caídas. La última vez fue de 8 encuentros en los primeros 8 partidos del torneo de primera división de 2014. El equipo conducido por Gustavo Raggio logró 4 triunfos y 4 empates.

Blindó su arco

A Newell’s no le hicieron goles en los últimos 4 partidos (Argentinos, Huracán, Central y Estudiantes). No es un dato menor ya que en las primeras 9 fechas de este campeonato solamente pudo mantener la valla invicta una vez: ante Racing (L) 5-0, con Juan Pablo Vojvoda como DT. En tanto, la última vez que un mismo DT en un campeonato tuvo una racha de 7 empates en 9 partidos como la actual de Osella fue en el Metropolitano 78, con Miguel Antonio Juárez como DT. Fueron 2 victorias y 7 empates.

Muy poca efectividad en el arco de enfrente

Si bien no le hacen goles, vale destacar que Newell’s solamente marcó 2 tantos en los últimos 450 minutos (5 partidos). Los autores fueron Nehuén Paz ante Aldosivi y Héctor Fértoli, quien debutó con Lucas Bernardi pero tuvo su primer partido de titular con Osella, frente a Huracán. La realidad es que a Newell’s el arco de enfrente le queda lejos desde el juego.

Boyé, un nueve con sacrificio pero sin gol

Lucas Boyé lleva 1.080 minutos sin hacer un gol con la camiseta de Newell’s. Su último grito fue en el último minuto de la derrota ante San Martín de San Juan (V) 1-2 en la primera fecha del torneo. Desde allí jugó 12 partidos (siempre actuó los 90 minutos) sin ninguna conquista. Evidentemente se le cerró el arco, a pesar de su constante sacrificio.

…lo positivo

Encontró la defensa. Le dio continuidad a la última línea con Marcos Cáceres y Nehuén Paz como zagueros. Mientras que se asentaron Luis Advíncula y Emanuel Insúa. Se consolidó Pocrnjic.

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