08 de enero de 2017

Colombia, entre cumbias y vallenatos

El país cafetero aumentó sus vuelos y ofrece nuevas propuestas turísticas que atraen cada vez a más visitantes.

El crecimiento turístico de Colombia en los últimos años, que pasó de los 500.000 visitantes en la década del 80 a los 4 millones actuales, solventada por una gran política de promoción, busca un renovado impulso con la incorporación de nuevos destinos que se suman a los tradicionales de sol y playa, como Cartagena de Indias y San Andrés, entre otros, y que atraen cada más a los viajeros argentinos. “Argentina es nuestro sexto mercado más importante. En 2015 llegaron a nuestro país 125.000 argentinos, y en lo que va de enero a julio de este año ya contabilizamos unos 88.000 visitantes, lo que representa un incremento del 4,4 por ciento respecto del mismo período del año anterior”, dijo la directora de ProColombia para Argentina, Paola Valencia Amaya. Sin embargo, todavía se está bastante lejos del exponencial crecimiento que han tenido los turistas de Brasil, México y Perú, especialmente por la diferencia en lo que hace a la conectividad aérea entre esos países y Colombia. “Brasil, por ejemplo, duplicó las frecuencias que había con LaTam, lo que permite un crecimiento del 40 por ciento del turismo que llega de ese país, y eso a pesar de la crisis. Por su parte, entre México y Colombia hay 80 frecuencias, mientras que desde Argentina tenemos sólo ocho vuelos, de los cuales cuatro corresponden a Aerolíneas Argentinas y los otros cuatro a Avianca, lo que hace que los pasajes sean bastante elevados por el tema de la disponibilidad”, precisó. Por supuesto existen otras opciones para llegar hasta Colombia desde Argentina, como los vuelos vía Santiago de Chile (hasta Bogotá), vía Lima (a diferentes destinos colombianos), o vía Panamá (con llegada directa a San Andrés y Cartagena de Indias), pero que representan largas horas de viaje y combinaciones. “La buena noticia -señaló Valencia Amaya- es que se pasó a los 16 vuelos semanales de los ocho que había, con la incorporación de tres más por parte de Avianca, y 5 vuelos semanales que realiza LaTam con conexión directa Buenos Aires-Bogotá, y con el objetivo que para el segundo semestre de 2017 se aumente a siete”. Más allá del tema de la conectividad, el país sudamericano lleva adelante el programa de promoción turística: “Colombia Realismo Mágico”, en el que además de publicitar sus populares destinos como San Andrés y Cartagena de Indias, entre otros, ofrece nuevas alternativas para el turismo con naturaleza, historia, playas y aventura. Uno de los destinos no convencionales en los que se hace hincapié es el Eje Cafetero, una región geográfica, cultural, económica y ecológica de Colombia ubicada en los departamentos de Caldas, Risaralda, Quindío, la región norte del Valle del Cauca, y el noroccidente del Tolima. “Sabemos que los mayoristas argentinos ya lo tienen armado. Es una zona donde se va a aprender el proceso del café, con rutas -como la del vino en Mendoza- donde hay haciendas cafeteras que alojan a los turistas”, precisó Valencia Amaya. También pueden hacer base en ciudades cabeceras, como Manizales, Pereira y Armenia, desde las que parten tours que llevan a los turistas a las haciendas donde se enseña todo el proceso del café, y se ofrece la posibilidad de degustación, conocer los bailes típicos y la vida de los habitantes del lugar. “El café es como el vino; hay diferentes texturas y sabores, que se conocen recorriendo los diferentes circuitos. En Colombia hay café en casi todas las provincias, y en algunas también hay haciendas cafeteras, pero esta zona del centro del país es la más típica, al punto que es el único lugar en el mundo al que la Unesco otorgó la categoría de Patrimonio Histórico de la Humanidad por su cultura cafetera”, destacó. Otro destino que se está promocionando es Santa Marta, con playas, 365 días de sol, arena blanca y mar azul, y muy cerca del Parque Nacional Tayrona, que es selva tropical, y donde existe la montaña con nieve más alta del mundo junto al mar. Son cientos de playas de arena blanca vírgenes junto a la selva tropical, ideal para quienes gusten de la tranquilidad, porque al tratarse de un área protegida, cuenta con pocos hoteles. Además es un buen lugar para hacer snorkel y buceo en sus aguas cristalinas, realizar caminatas, y tomar contacto con cuatro etnias indígenas que habitan el lugar hace miles de años, que hablan su propia lengua, veneran la tierra y tienen sus ritos ancestrales. “Hay que ser muy respetuosos porque no quieren que invadan sus tierras con turismo masivo. Los más aventureros pueden animarse a subir las montañas nevadas en cuya cima se encuentra la llamada Ciudad Perdida, llena de terrazas y templos de piedra que fueron absorbidos por la selva y nadie sabe quien la construyó”. señaló funcionaria de ProColombia. Para llegar hay que hacer trekking de tres días de subida y otro tanto de bajada, cruzando ríos y cascadas, “como el Camino del Inca pero en subida, partiendo del mar y subiendo bien alto”, por lo que se recomienda visitarlo con personal experimentado. “Es una experiencia de lujo. Recomiendo ir organizados con expertos, inclusive al Tayrona, porque es selva y te puedes perder, pero en el el parque hay muchas opciones. Desde Santa Marta se organizan muchos tours de un día en lancha con operadores, o de un día que se puede ingresar por tierra, alquilar unos caballos, algo corto y salir”, detalló. Estas son algunas de la infinidad de opciones diferentes que ofrece Colombia, aunque sería injusto dejar a un lado muchas otras, como el río Caño Cristales, en el departamento de Meta, que en sus 100 kilómetros de recorrido, entre julio y noviembre, sus aguas cristalinas se llenas de colores por efecto de unas algas rojas, azules y violetas. El realismo mágico en su máxima expresión.Alejandro San MartínTÉLAM

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