11 de abril de 2016

Central fue tan inestable que hizo cumbre pero cayó de la cima ante Vélez

Central tuvo la actitud de siempre, aunque el rendimiento fue discontinuo. Lo ganaba y era líder, pero lo perdió en el cierre. Fue 2-3 ante Vélez Sarsfield en el Gigante.

La punta se le escapó a Central en un puñado de minutos en el final. Si ganaba, lo superaba a Godoy Cruz por un punto. Pero no le alcanzó con la actitud de siempre ni levantarse ante la adversidad por la expulsión de Pinola en el primer tiempo, que se emparejó con la roja a Somoza en el segundo. A partir de un rendimiento inestable, dejó ir tres puntos y la cima ante Vélez, después de revertirlo y ponerse 2 a 1, con un doloroso 3 a 2.

A Central le costó progresar al principio por la presión velezana en la salida canalla. Gil Romero no conseguía despegarse de Stelcaldo para convertirse en el nexo con los del fondo. Y Asad retrocedía para nutrir el medio de la visita, por lo que al Canalla se le dificultaba tener claridad en el medio.

La empezó a encontrar con el movedizo Cervi ganándole el duelo a Somoza. De sus pies el balón tuvo un mejor destino. Y encontró en Ruben al mejor destinatario, que pivoteó y descargó con acierto.

Fue el mismo Ruben quien se quedó lamentando por no darle con justeza de zurda frente a Aguerre, luego de una trepada de Pinola previa descarga con Cervi. Pero la revancha le llegaría un minuto después al atacante. En la mejor combinación canalla del partido, la pelota pasó de Donatti para Ferrari, taco de Cervi para Montoya y centro justo para la cabeza de Ruben, anticipando a Cubero y sacando provecho de la mala salida del arquero.

Pero todo se complicó para Central por la reacción incomprensible de Pinola, golpeando en el rostro a Cubero. La inferioridad numérica alteró el juego y el control de la pelota. Vélez se fue animando y Central dependió de lo que hicieran Cervi y Ruben.

Vélez merodeaba y lo igualó con una media vuelta de Asad, cuya remate le quedó providencialmente a Stelcaldo, que puso el 1 a 1.

A la vuelta de los vestuarios, Coudet mandó a la cancha a Lo Celso por Herrera para tener mayor manejo y traslado. La variante tuvo efecto. Central ganó en generación. Encima, el juvenil lo hizo expulsar a Somoza para dejar a ambos con diez futbolistas.

La situación pasó a ser otra para Central. Sin ejercer un predominio abrumador ni mucho menos, fue torciendo el juego, con la seguridad que daba Alvarez cerrando siempre por detrás de todos, el manejo de Lo Celso, el vértigo de Montoya y los movimientos de Ruben.

De derecha a izquierda pasó la pelota para culminar con el centro de Fernández y el tiro de Lo Celso junto al palo que significó el segundo gol canalla. Quedaba un cuarto de hora y Central recuperaba la punta. Coudet armó un doble cinco con la entrada de Maxi González para cerrarlo y su equipo casi lo asegura con un remate de Ruben que el golero de la visita detuvo con las piernas.

Pero ese liderazgo se le fue de las manos en el final. Alvarenga se filtró en el área, nadie lo detuvo y el ingresado Zabala la mandó al fondo. Y en otra contra que tomó a Central mal parado, Zabala puso el tercero. Chau invicto de local. Y chau punta.

Se reforzó con un doble cinco, pero no alcanzó

No quiso repetir lo que había ocurrido contra Palmeiras, cuando siguió yendo con el marcador favorable por 3 a 2 y se lo empataron. Coudet trató de cerrarlo ayer, con el resultado 2-1, y metió a Maxi González por Franco Cervi para tener un doble cinco con el juvenil y Gil Romero. Quiso fortalecer el medio. Pero no alcanzó.

A partir de la expulsión de Javier Pinola, José Luis Fernández bajó a marcar punta izquierda y desde esa posición Pablo Alvarez se corrió para actuar de zaguero. Y a dos minutos del gol de Lo Celso, que fue el 2-1, el DT reforzó la línea de cuatro con un doble cinco en el medio y lo puso a Maxi González.

Todavía quedaba algo más de un cuarto de hora, además del descuento, y la intención de juntar a González y Gil Romero era obstaculizar cualquier intento rival, que de por sí fueron pocos. Pero con el resultado final y los esporádicos ataques velezanos que tanto lastimaron, la idea no tuvo final feliz.

La roja directa podría dejar a Pinola afuera del clásico

No vale la pena recaer sobre las complicaciones que le trajo a Central la injustificable expulsión de Javier Pinola. Lo hecho, hecho está. El tema pasa ahora por mirar lo que vendrá, que será San Lorenzo y nada menos que el clásico frente a Newell’s. Ahí habrá otro partido que el Canalla deberá jugar. Y no precisamente los jugadores. Trabajo para los dirigentes. Nadie podrá rasgarse las vestiduras y decir que todo dependerá de la decisión que tome el tribunal de disciplina. Son trámites que se hicieron, se hacen y se seguirán haciendo. De hecho con Musto (expulsado ante Olimpo) se presentó un video, con el que se intentó demostrar que el volante no había tenido intención de golpear al rival. Lo de Pinola parece indefendible, pero no hay peor mandado que el que no se hace.

¿Por qué se hace tanto foco en esta expulsión? Por los rivales que asoman. Porque el de San Lorenzo podría ser un partido casi definitorio y lo del clásico no hay que ni siquiera explicarlo. Una roja directa implica, en condiciones normales, dos fechas. Podría ser una (y sólo perderse el viaje al Nuevo Gasómetro) pero ¿si ese encuentro se pospone, que es una posibilidad?

Especulaciones, simplemente eso. Todo por un gravísimo error del que seguramente Pinola no dimensionó en momentos de golpear a Cubero.

Montoya estuvo más activo y participativo

Uno de los jugadores a los que Coudet decidió darle pista ayer fue a Walter Montoya y el chaqueño respondió. Jugando más pegado a la raya que otras veces, el volante fue partícipe del primer gol (sacó un centro bárbaro a la carrera que fue a la cabeza de Ruben) y fue quien inició la contra que desembocó en el segundo tanto canalla. También volvió a tener una chance Paulo Ferrari, que ayer cumplió su partido 300 de titular.

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